La Familia que Crece
No somos solo un restaurante. Somos una familia que no entiende de fronteras. Nuestras pulseras viajan, y con ellas, nuestro corazón.
Hace años, empezamos a regalar pulseras a nuestros clientes más queridos. No éramos conscientes de lo que íbamos a crear.
Cada pulsera que sale por nuestra puerta lleva consigo el alma de Casa Fraile. Y cada foto que recibimos desde un rincón del planeta nos recuerda por qué hacemos lo que hacemos.
No son solo clientes. Son amigos. Son familia. Son el corazón de este proyecto que empezó en la calle Cuchilleros y ahora late en cada continente.
"La cocina es amor hecho comida. Y estas pulseras son el amor que ustedes nos dan, llevado a todos los rincones del mundo."
— David, Casa Fraile
Desde la Plaza Mayor de Madrid hasta los confines del planeta. Cada punto en el mapa es una historia, un recuerdo, un "pensamos en vosotros".
¿Tienes una pulsera de Casa Fraile? Sube una foto a Instagram, etiquétanos y aparecerás en nuestro muro de viajeros. Cada historia cuenta.
Síguenos en InstagramCada foto es un abrazo desde la distancia. Cada pulsera, un pedacito de Madrid en tierras lejanas.
Las pulseras no se venden. Se regalan. Se entregan de mano a mano, con un abrazo y un "vuelve pronto". Si quieres llevar Casa Fraile a tu próximo viaje, solo tienes que pedirla.
Ven a comer a Casa Fraile. Disfruta de nuestra cocina, de nuestra barra, de nuestra historia.
Pregunta a David o Inma por una pulsera. Te la entregaremos con mucho cariño.
Lleva tu pulsera a tu próximo destino. Sube una foto a Instagram y etiqueta a @casafraile_madrid